
Leyendo una entrevista a Joan “Pipa”, el pastor que protagonizó el documental El Sueño, del cineasta Christophe Farnarier, y que se publicó en La contra de La Vanguardia del 28 de Enero de este año, confirmo que más nos valiera a algunos leer menos Harvard Deusto y echar mano a los consejos y enseñanzas de personas como Joan, del cual sospecho que conoce tan sólo lo que hay que conocer y que eso, justamente, le hace sabio…
Entre otras cosa, y medio en serio, medio en broma, no deja de ser un ejemplo de dirección: con 984 sujetos y con tan sólo un mando intermedio!
Entre otras cosa, y medio en serio, medio en broma, no deja de ser un ejemplo de dirección: con 984 sujetos y con tan sólo un mando intermedio!
Que sí, que veo las diferencias, pero que estas diferencias no compensan y no explican la complejidad de muchos de nuestros organigramas. Lo dicho, que hay que acercarse a nuevos referentes como ya lo hizo en su tiempo Manfred F. R. Kets de Vries cuando se fue a buscar, en las sociedades pigmeas, las claves de los equipos de alto rendimiento.
También quiero traer a este post un documento que bien podría provocar una “alteración en la fuerza”: Severn Suzuki fundó en Vancouver, a los 10 años, ECO ( Environmental Childrens Organization ) con un grupo de amigos. El 3 de junio de 1992, cuando tenía tan sólo 12 años, se desplazó hasta la Conferencia de Medioambiente y Desarrollo "The Earth Summit" celebrada por la ONU en Río de Janeiro para enviar un mensaje contundente, limpio, terrible y… por lo visto, no demasiado útil. Vale la pena verlo.
También quiero traer a este post un documento que bien podría provocar una “alteración en la fuerza”: Severn Suzuki fundó en Vancouver, a los 10 años, ECO ( Environmental Childrens Organization ) con un grupo de amigos. El 3 de junio de 1992, cuando tenía tan sólo 12 años, se desplazó hasta la Conferencia de Medioambiente y Desarrollo "The Earth Summit" celebrada por la ONU en Río de Janeiro para enviar un mensaje contundente, limpio, terrible y… por lo visto, no demasiado útil. Vale la pena verlo.




